Fran, un ingeniero español de 26 años, ha hecho de Tokio su hogar y, a través de TikTok, nos cuenta su experiencia en este país que tan distinto es al nuestro. En sus videos, se siente la emoción de alguien que ha dejado atrás el bullicio y las preocupaciones de España. “Aquí estoy mucho más tranquilo”, confiesa con una sonrisa.
Un mundo nuevo lleno de sorpresas
En su primer mes en Japón, Fran se topó con uno de los aspectos más sorprendentes: el silencio casi absoluto en el transporte público. “Si tengo que toser, me siento mal”, bromea, recordando cómo en España el ruido era parte del paisaje cotidiano. Pero no solo eso; hay algo liberador al saber que puede dejar su cartera olvidada en un bar y volver a encontrarla intacta una hora después. “Eso aquí es normal”, dice asombrado.
La limpieza también le ha impactado profundamente. Cada persona parece tener la responsabilidad de cuidar su entorno, desde las calles hasta los supermercados. “Hay una presión por verse bien siempre”, añade entre risas, señalando lo meticulosos que son los japoneses con su imagen personal.
No todo es color de rosa; Fran también menciona algunos tabúes culturales que lo han sorprendido negativamente. A pesar de sus tatuajes, él debe cubrirse para ir al gimnasio porque todavía existe un estigma asociado a ellos debido a los yakuza. Y como si fuera poco, el idioma se convierte en otro reto diario: “El nivel de inglés aquí es muy bajo; no puedes esperar tener una conversación fluida excepto en zonas turísticas”.
Antes de despedirse, Fran deja un consejo valioso: aprender algunas frases básicas antes de aventurarse a Japón puede ser clave para disfrutar aún más del viaje.

