En un giro inesperado de los acontecimientos, el canciller alemán Friedrich Merz ha levantado la voz sobre el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), una colaboración entre España, Francia y Alemania que promete revolucionar nuestra defensa. Sin embargo, sus palabras no son precisamente alentadoras. «Tenemos un verdadero problema en el perfil de requisitos», ha afirmado con franqueza en el pódcast ‘Machtwechsel’, dejando claro que las diferencias entre Berlín y París podrían poner en jaque a todo el proyecto.
Una lucha de intereses que podría dividir a Europa
Merz no se corta al señalar que los intereses de ambos países son demasiado distintos: mientras que Francia busca un avión capaz de llevar armas nucleares y operar desde portaaviones, las Fuerzas Armadas alemanas no ven esa necesidad inmediata. «Esa no es la dirección por donde necesitamos ir ahora mismo», subraya Merz, planteando una cuestión inquietante: ¿será posible avanzar con dos aviones diferentes?
A medida que las tensiones crecen, parece que la idea de construir un nuevo caza solo con España y otros aliados empieza a ganar fuerza. Las voces desde el Ministerio de Defensa español indican que podría ser más sensato dividir el programa en dos: uno bajo el mando francés y otro desarrollado por empresas españolas y alemanas. Y es que, después de todo, el FCAS debería estar listo para 2040… si logramos resolver estos desencuentros antes.
Con cada declaración pública, se siente la presión creciente sobre este ambicioso proyecto militar europeo. ¿Lograrán finalmente superar estas diferencias o estamos ante otra promesa vacía? El tiempo lo dirá.

