La tenista catalana Paula Badosa se enfrenta una vez más a la dura realidad del deporte. Tras perder el primer set contra Elina Svitolina, decidió tirar la toalla en la segunda ronda del torneo de Dubái. Con apenas 28 años, ya son 38 las retiradas que acumula en su trayectoria, un registro que nadie quiere ver.
Todo parecía ir bien al inicio; Badosa dominaba con un marcador de 4-1, pero esas molestias en la cadera, que le han dado guerra últimamente, hicieron acto de presencia y la llevaron a abandonar cuando el marcador estaba 6-4 en contra. Después de un breve diálogo consigo misma en la silla, se levantó y se marchó a los vestuarios mientras el público expresaba su sorpresa ante esta decisión.
Un futuro incierto para el tenis español
A medida que caen los puntos del ranking, Badosa sigue sumando desafíos. Esta retirada no solo afecta su posición, ahora bajará del puesto 70 al 84, lo que significa que el tenis femenino español pierde representación en este prestigioso evento. La última vez que dejó un partido fue hace unos meses en Pekín y, aunque tiene planes para regresar pronto—con participación programada en Mérida y luego Indian Wells—las lesiones siguen siendo sus principales enemigos.
En una reciente entrevista compartía: «Sé que hay momentos duros por los que hay que pasar, pero estoy lista para salir adelante». En estos momentos difíciles es importante recordar que detrás de cada jugador hay una historia llena de esfuerzo y pasión por superar obstáculos. A pesar de todo, Paula sigue siendo una inspiración para muchos aficionados al tenis.

