Imagínate la escena: un repartidor de Amazon, confiado en las indicaciones de su GPS, acaba atrapado en un lodazal que, por si fuera poco, es un campo de tiro del Ministerio de Defensa británico. La historia parece sacada de una película cómica, pero sucedió realmente en Great Wakering, Essex.
El hombre intentaba llegar a Foulness Island cuando su furgoneta decidió tomar un desvío hacia The Broomway, un sendero peatonal con más historia que rutas seguras. ¡Y qué sorpresa! Ese camino no estaba hecho para vehículos y mucho menos para alguien sin guía. Según la Guardia Costera, este sendero tiene más de 600 años y sólo es seguro recorrerlo con alguien que conozca bien la zona.
Una intervención inesperada
Cuando el repartidor se dio cuenta del error monumental que había cometido, su furgoneta ya estaba hundida hasta las bisagras en el barro. Afortunadamente, logró salir del vehículo y dar aviso a Amazon. Menos mal que el Servicio de Guardacostas no tardó en llegar al rescate; publicaron todo sobre esta intervención inesperada en sus redes sociales.
“Es una zona extremadamente peligrosa”, aclaró la Guardia Costera. Y aunque parezca increíble, solo puedes acceder cuando los campos de tiro están cerrados y la barrera está levantada. Así que sí, hay reglas claras para mantener a todos a salvo.
A finales del día, una grúa especial tuvo que hacerse cargo del rescate del vehículo embarrado. Nos queda preguntarnos: ¿cuántas veces más confiaremos ciegamente en nuestros navegadores? Esta anécdota nos recuerda lo fácil que es perderse si no estamos atentos al entorno.”

