Recientemente, ha surgido un murmullo en torno a la posibilidad de que José Mourinho regrese al banquillo del Real Madrid. Pero, ¿de verdad queremos eso? Si hay algo que recordar es que el maestro José María García, una figura clave en el periodismo español, decía que los rumores son el preludio de las noticias. Y este rumor, claramente alimentado por unos nostálgicos muy madridistas, nos lleva a preguntarnos: ¿realmente necesitamos esa vuelta?
Mourinho y su legado controvertido
Mourinho tuvo su momento estelar en el Real Madrid; su llegada fue necesaria y emocionante. Sin embargo, ese Mourinho se desvaneció rápidamente para dar paso a otro: el Mourinho broncas, el irreverente. El que dejó heridas abiertas en el corazón del Bernabéu y provocó una fractura tan profunda que todavía intentamos sanar. Regresar a ese capítulo no es solo innecesario; sería un error monumental.
No estamos aquí para alimentar fantasías ni revivir viejos fantasmas. El club tiene ahora a Álvaro Arbeloa, un técnico con mucho potencial y admirador del portugués, lo cual puede ser útil. Pero hay algo claro: la afición madridista prefiere ver a entrenadores de la casa que se alineen con los valores del club y su cantera.
Aquí no hay cabida para el mourinhismo; este Real Madrid está ilusionado con su actual entrenador y quiere construir sobre nuevas bases. Y así debería seguir siendo.
Cambiando de tema, Ángel Torres respira aliviado tras las victorias frente a Alavés y Villarreal. Se le nota más tranquilo mientras espera reunirse con Bórdalas para discutir su futuro en el Coliseum. La permanencia en Primera División es prioritaria antes de pensar en nuevos horizontes.
Por otro lado, un evento destacable se llevará a cabo esta semana en Cibeles donde el alcalde José Luis Martínez-Almeida premiará a figuras históricas del deporte madrileño como Vicente del Bosque. Un merecido reconocimiento para quien llevó al Real Madrid y la Selección española a lo más alto.

