En un hecho que ha dejado a muchos con la boca abierta, un hombre ha acusado a dos agentes de policía de haberle propinado una brutal paliza. En sus propias palabras, clamó: ‘Detenedme, pero dejad de pegarme’. ¿Qué está pasando en nuestra sociedad cuando quienes deberían protegernos se convierten en nuestros verdugos?
Una realidad inquietante
Este incidente no es solo un caso aislado; refleja un problema más profundo que nos afecta a todos. Cada vez son más las voces que se alzan contra el abuso de poder y la violencia institucional. La comunidad está cansada de ver cómo se ignoran sus derechos y cómo se normalizan situaciones tan inaceptables como esta.
No podemos permitir que el miedo prevalezca. La indignación es palpable entre los ciudadanos que exigen respuestas claras y acción contundente. Porque al final del día, lo único que queremos es vivir en paz sin tener que preocuparnos de ser agredidos por aquellos que han jurado defendernos.

