La gallega Jessica Bouzas ha puesto fin a su andadura en el WTA 1000 de Dubái con un sabor amargo. En la primera ronda, se vio superada por la suiza Belinda Bencic, quien logró remontar el partido con un marcador final de 2-6, 6-1 y 6-2. Este enfrentamiento era crucial para Bouzas, pero su rival demostró por qué es una fuerza en el circuito.
Una partida llena de altibajos
Bencic, actual decimotercera del ranking y campeona en esta misma competición en 2019, llegó al encuentro con la confianza que le dio ser madre hace poco más de un año. Desde su regreso, ha ido escalando posiciones y lo cierto es que jugar en los Emiratos parece favorecerla. Por otro lado, Bouzas, con tan solo 23 años y ocupando el puesto número 48 del mundo, se marchó del golfo Pérsico sin haber conseguido una victoria; ya había caído también en Doha apenas una semana antes.
La joven tenista había fijado su residencia en este Emirato e incluso fue vista disfrutando de una tortilla de patatas junto a Paula Badosa el pasado fin de semana. Sin embargo, durante el partido frente a Bencic mostró destellos de calidad que se fueron desvaneciendo a medida que avanzaba el encuentro. La helvética requirió atención médica debido a ampollas tras la segunda manga, pero eso no detuvo su impulso hacia la victoria.
Con esta derrota, las opciones para la ‘Armada’ femenina quedan reducidas únicamente a Paula Badosa, dado que Cristina Bucsa también fue eliminada al perder ante Ella Seidel por 6-1 y 6-4. Así las cosas, esperemos que nuestras jugadoras puedan recuperar fuerzas y seguir luchando por brillar en futuros torneos.

