La historia se desarrolla en el barrio de Sindicato, donde la jueza de Instrucción número 3 de Palma tomó una decisión contundente: dos de los cinco detenidos por vender drogas y alquilar habitaciones para la prostitución van directos a prisión. ¡Y es que lo que encontraron los agentes era alarmante! Más de 155.000 euros en efectivo y un arsenal de sustancias estupefacientes fueron hallados durante los registros realizados.
Un operativo policial que destapa la realidad del barrio
Todo comenzó cuando la Policía Nacional, al tener conocimiento de que se estaba vendiendo droga en esta zona, decidió actuar. ¿La sorpresa? No solo se trataba del tráfico de estupefacientes, sino también del alquiler de habitaciones para actividades sexuales. Así fue como se montó un operativo con el objetivo claro: certificar estas actividades ilícitas.
El pasado martes, con el visto bueno judicial, se llevaron a cabo cuatro entradas y registros que confirmaron las sospechas. En tres viviendas y un bar, vinculado directamente a una familiar de los moradores, se incautaron más de 200 dosis variadas entre cocaína, tusi, cristal y marihuana. Pero eso no es todo; también aparecieron medicamentos para disfunción eréctil.
Aparte del dinero y las drogas, los agentes descubrieron cinco cajas repletas con ropa nueva, etiquetada y hasta con alarmas puestas, listas para ser devueltas a sus legítimos dueños. Esta historia nos recuerda que detrás del silencio del barrio pueden esconderse realidades tan oscuras como sorprendentes.

