El periodista Aitor Marín, nacido en San Sebastián en 1967, ha traído a Palma su segunda novela, Será por dinero, que se presentará este viernes en el festival Febrer Negre. Con un detective atípico como protagonista, Marín se adentra en un relato lleno de ironía y crítica social.
En una charla amena y directa, Aitor reflexiona sobre su personaje principal, Pascual Cordero. «¿Debería preocuparme si me identifico con él? Para nada. Creo que es sano vernos reflejados en la ficción. Claro que hay cosas de mí en él, pero no me gusta pensar que soy yo mismo; espero que todos encontremos algo de esa honestidad radical en el pobre Pascual», comenta con una sonrisa.
Un mundo hostil para los principios
A medida que profundiza en la construcción del personaje, Marín admite: «Sí, hoy día es complicado ser alguien tan rígido como Cordero. Al crear a este detective que se sale del molde y respeta las normas al pie de la letra, quise mostrar lo difícil que es vivir así en un mundo donde todo parece girar hacia el lado opuesto».
A pesar de lo ficticio de sus personajes, Marín también refleja realidades presentes. Haciendo referencia a nombres como Paz Carnal o Escombreras, asegura tener facilidad para elegir nombres que aportan vida a su narrativa. Y aunque algunos personajes recuerdan a figuras públicas contemporáneas como Villarejo o incluso a Zuckerberg y Musk—de quienes dice: «No se diferencian en nada de los malos de una película de James Bond»—su intención siempre ha sido hacer reír mientras critica.
Marín utiliza el humor para abordar temas complejos como el acoso laboral o la precariedad económica: «La idea era entrelazar mis reflexiones con risas; creo que ese contraste hace más llevaderas las verdades difíciles».
Con una pluma ágil y mordaz, Aitor invita al lector a explorar un mundo donde el dinero lo condiciona todo: «Ya sea porque lo tienes o porque no. En cualquier caso, ya sabes qué esperar». La novela se convierte así no solo en una historia entretenida sino también en un espejo crítico de nuestra sociedad actual.

