Este pasado lunes, el Salón de plenos del Ayuntamiento de Palma se convirtió en un espacio donde la cultura y las reivindicaciones sociales se entrelazaron. Los Premis Ciutat de Palma, que habían sido suspendidos tras el trágico accidente ferroviario en Adamuz, finalmente vieron la luz con una ceremonia sencilla pero cargada de emociones. Cerca de un centenar de personas, entre autoridades y figuras destacadas del mundo cultural, se reunieron para celebrar lo que significa ser parte de esta comunidad.
Voces Que Resuenan Contra la Precariedad
El regidor de Cultura, Javier Bonet, abrió el evento recordándonos que estos premios son “talento que nace, crece y dialoga”. Y así fue. Cada uno de los galardonados tomó la palabra para compartir su visión sobre la importancia de la cultura en nuestra sociedad. Daniel Cuesta y Rafel Gallego, premiados por su obra *Chocolate*, destacaron que “la cultura también es industria” y esencial para nuestro bienestar colectivo. Victòria Morell, quien recibió el premio por su pódcast *Nude*, dejó claro que “el conocimiento nos hace más libres”, lanzando una advertencia inquietante: “El 75% de la pornografía consumida por los jóvenes es violencia contra las mujeres”. Palabras duras que invitan a reflexionar.
A medida que avanzaba la ceremonia, no faltó música: Mon Joan Tiquat interpretó *Cançó de Totes* al teclado, animando a todos a seguir adelante en un sector tan golpeado como el nuestro. Con cada acorde resonaban sentimientos compartidos; todos sabemos lo difícil que es abrirse camino cuando todo parece ir en contra.
Pau Santiago Roda y David Pamies también se hicieron oír con su obra *Casos pendents: Go Home*, resaltando cómo el cómic sigue siendo un arte olvidado. En este encuentro no solo celebramos logros; también pusimos sobre la mesa problemas urgentes como el estado actual de las residencias para mayores o el uso del catalán, defendido con pasión por Francesc Pastor.
Aunque fue una jornada repleta de luces, se notó una sombra al pasar rápidamente sobre el premio a la mejor novela en castellano. Un galardón al que optaban 733 obras pero que terminó desierto. ¿Cómo puede ser? No hubo palabras al respecto… quizás porque hay cosas difíciles de explicar.
Finalmente, nuestro alcalde Jaime Martínez celebró los más de 2.100 participantes inscritos este año, dejando claro que los premios son un reflejo vivo y dinámico del talento en Palma. Pero mientras muchos disfrutaban del momento festivo, otros seguían sintiendo esa presión constante del día a día en un mundo cada vez más precario.

