En una noche que prometía ser tranquila, un motorista de 28 años sufrió un accidente que podría haberse evitado. Todo ocurrió en la calle Joan Miró de Palma, donde su moto quedó hecha un lío tras chocar con un taxi. La policía local no tardó en llegar y, tras investigar lo sucedido, apuntaron directamente al taxista como responsable del siniestro.
El joven motorista circulaba detrás del taxi cuando este decidió dar marcha atrás para acceder a una parada que estaba justo al otro lado de la vía. Pero lo más sorprendente es que el conductor del taxi no usó los intermitentes ni miró si venía alguien detrás. El resultado fue evidente: el motorista no pudo frenar a tiempo y terminó estampándose contra el coche.
Un desenlace que deja mucho que desear
A pesar del impacto, las heridas del motorista fueron leves y fue trasladado rápidamente a un centro médico. Sin embargo, aquí viene lo curioso; aunque la responsabilidad principal recae en el taxista por realizar un cambio de sentido peligroso, el motorista también tenía su ITV caducada. Un detalle que complica aún más la situación.
La Unidad de Vehículos de Accidentes (UVAC) se hizo cargo del caso y dejó claro que hay normas básicas para conducir, pero muchos parecen olvidarlas en pleno siglo XXI. Este tipo de accidentes no solo pone en riesgo a quienes viajan sobre dos ruedas, sino también a todos los usuarios de la carretera. Es hora de reflexionar sobre nuestra responsabilidad al volante.

