En un rincón de la ciudad que debería ser un simple aparcamiento, se ha desatado el caos. Los abonados del conocido como el ‘párking de los horrores’ en la calle Manacor están al borde del colapso. Cada día, estos ciudadanos se enfrentan a un espectáculo que es una auténtica pesadilla: «jeringuillas, sangre, orina, excrementos y un hedor insoportable» son solo algunos de los elementos que decoran el acceso a este lugar.
Una situación insostenible
Las escaleras y ascensores del aparcamiento han dejado de ser simples pasillos para convertirse en refugios para quienes luchan contra adicciones. «Es inaceptable ver a drogadictos pinchándose y personas durmiendo aquí», clama uno de los usuarios mientras relata su experiencia aterradora. Este clima insalubre está empujando a muchos a evitar el acceso normal, recurriendo incluso a las rampas diseñadas para vehículos por miedo a lo que puedan encontrar.
A esta preocupación se suma otro problema: hace poco han aparecido personas durmiendo detrás de los coches e incluso robos. La indignación entre los abonados crece y no piensan quedarse callados más tiempo. Por eso, han convocado una reunión para este jueves a las 19:00 horas con la esperanza de encontrar respuestas antes de que la situación empeore.
Y aunque parece que las autoridades empiezan a tomar cartas en el asunto -con planes para instalar cámaras de seguridad- muchos se preguntan si esto será suficiente ante un panorama tan sombrío. ¿Realmente van a poner fin al sufrimiento diario de quienes solo quieren aparcar su coche? Solo el tiempo lo dirá.

