La ciudad de Palma está a punto de recibir una bocanada de aire fresco en el ámbito sociosanitario. Con la aprobación de 320 nuevas plazas, repartidas en seis centros de día, una residencia y un hogar supervisado, se espera que muchas familias vean aliviadas sus preocupaciones.
El comitè de SFM ha hecho eco de la situación, pidiendo al Govern que se comprometa en un acuerdo similar al que existe a nivel estatal con los sindicatos. La necesidad es apremiante, y no hay tiempo que perder; cada día cuenta para quienes esperan recibir la atención que merecen.
Un futuro más esperanzador
En tiempos donde la asistencia social parece quedar relegada a un segundo plano, este esfuerzo por parte del gobierno local es digno de mención. Palma se posiciona como un ejemplo a seguir; sin embargo, nos preguntamos: ¿será suficiente?
A medida que avanza el debate sobre estas nuevas instalaciones, surgen voces críticas. Algunos apuntan a los problemas estructurales del sistema, mientras otros celebran cualquier avance. Lo cierto es que todos estamos en el mismo barco y lo que queremos es un futuro donde nadie quede atrás.

