La situación no puede ser más alarmante. Los usuarios del tren en Mallorca están en pie de guerra tras conocer que se suprime el servicio de bicicletas conocido como ‘Mou-te bé’. Este paso, afirman, es un claro signo de deshumanización en un sistema que debería facilitar la movilidad sostenible y accesible para todos. Como bien dice uno de los afectados: «¿De verdad vamos a tirar a la basura una opción tan vital para la comunidad?».
Un golpe duro para los que apuestan por el transporte alternativo
No se trata solo de un mero servicio; esto es una puñalada al esfuerzo colectivo por hacer de nuestra isla un lugar más amigable con el medio ambiente. Cada vez que se eliminan opciones como esta, nos empujan hacia un monocultivo turístico que no solo afecta a los habitantes, sino también a nuestros visitantes. La indignación está palpable entre quienes creen firmemente que debemos defender nuestro derecho a movernos sin depender exclusivamente del coche.
El debate está servido y es hora de alzar la voz. No podemos permitir que decisiones así pasen desapercibidas; nuestra comunidad merece una respuesta clara y decidida. ¿Qué futuro queremos construir si seguimos permitiendo estas desiciones? Es momento de actuar.

