En un partido que prometía ser una fiesta para los aficionados del Chelsea, el equipo se quedó a medio camino, empatando 2-2 contra un Leeds que llegó decidido a dar la campanada. Y es que, aunque los ‘blues’ comenzaron con fuerza, esa energía se diluyó en cuanto el Leeds supo aprovechar las debilidades defensivas del rival.
Un inicio esperanzador pero efímero
Todo comenzaba bien para el Chelsea, que soñaba con conseguir su quinta victoria consecutiva bajo la dirección de Liam Rosenior. Con Joao Pedro y Palmer brillando en el ataque, parecía que abrirían brecha rápidamente. Pero lo cierto es que, tras unos primeros minutos de empuje donde incluso llegaron las primeras amarillas antes de las ocasiones claras, todo se volvió un tanto gris.
Poco a poco, empezaron a verse los destellos del talento de Palmer y Andrey Santos, quienes lograron conectar con Joao Pedro para marcar un golazo que llenó de esperanza a Stamford Bridge. Sin embargo, esa chispa no duró mucho. A pesar de ir 2-0 arriba tras otro gol de Palmer en el minuto 58 –un regalo inesperado del Leeds– la defensa del Chelsea fue como una casa de naipes.
El Leeds no tardó en mostrar su garra y encontró la forma de meterse nuevamente en el partido gracias a un penalti provocado por Caicedo. Desde ese momento, todo cambió; los nervios hicieron mella y lo que parecía ser una victoria segura se transformó en una pesadilla colectiva. En tan solo cinco minutos, el empate ya estaba sobre la mesa gracias a una serie de errores defensivos imperdonables.
Aunque Rosenior intentó reactivar al equipo haciendo cambios estratégicos e introduciendo más ofensiva al juego con Delap, los esfuerzos fueron insuficientes. Ya en tiempo añadido y con la victoria al alcance de la mano tras un centro perfecto desde Caicedo, Palmer mandó el balón por encima del larguero dejando al público boquiabierto.
Así acabó esta historia para el Chelsea: dos puntos tirados a la basura y muchas preguntas sin respuesta sobre cómo pueden dejar escapar oportunidades así ante rivales directos. La tensión sigue creciendo y las miradas están puestas ahora en cómo responderán sus jugadores ante este nuevo tropiezo.

