El director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), Todd Lyons, ha comparecido ante el Congreso en un momento delicado, defendiendo lo que él califica como resultados históricos alcanzados durante el segundo mandato de Donald Trump. Sin embargo, estas declaraciones llegan en medio de una oleada de incidentes preocupantes, especialmente en Minnesota, donde la tensión ha estallado tras la muerte de Alex Pretti y Renee Good a manos de agentes del orden.
Un entorno operativo crítico
Lyons no ha escatimado en palabras al describir el clima actual para su agencia, afirmando que se encuentra en el «entorno operativo más letal» de su historia. Con un aumento alarmante del 8.000% en amenazas contra su personal y un incremento del 1.400% en agresiones a agentes, la situación es grave. Según él, esto no detendrá su misión: “A cualquiera que crea que puede intimidarnos: va a fracasar”.
A pesar del panorama sombrío, Lyons presume los logros obtenidos: casi 379.000 arrestos entre enero de 2025 y enero de 2026, incluyendo más de 7.000 presuntos pandilleros y más de 1.400 terroristas. Sin embargo, muchos cuestionan si estos resultados justifican las tácticas empleadas por el ICE.
Durante la audiencia, el representante estadounidense Eric Swalwell le lanzó una pregunta incisiva sobre sus métodos: ¿realmente aspira a tener un proceso de deportación tan eficiente como Amazon Prime? Además, le pidió disculpas por relacionar a la familia Good con terrorismo doméstico.
No cabe duda de que este debate pone sobre la mesa temas muy sensibles relacionados con la inmigración y los derechos humanos. Mientras tanto, Lyons continúa insistiendo en que el ICE opera bajo principios basados en soberanía nacional y moralidad. Pero nosotros nos preguntamos: ¿a qué costo?

