En un encuentro íntimo y revelador, Alejandro Sanz ha decidido abrirse como nunca antes lo había hecho, compartiendo sus experiencias sobre la salud mental en el nuevo episodio de ‘A solas… con Vicky Martín Berrocal’. Este martes, el famoso cantante se sentó en el sofá del programa para hablar de su documental ‘Cuando nadie me ve’, pero también para reflexionar sobre las sombras que ha enfrentado a lo largo de su carrera.
Un viaje a través del éxito y la crítica
Sanz describe el éxito no solo como un logro profesional, sino como una sensación profunda de gratitud: «El éxito es despertarte cada día y sentirte afortunado». Sin embargo, también reconoce que la fama trae consigo un peso difícil de llevar. Durante la charla, subraya cómo ha aprendido a lidiar con las críticas: «El problema no soy yo, sino quien decide invertir su tiempo criticando». Con una serenidad admirable, comenta que detrás de cada insulto hay una historia personal.
Uno de los momentos más emotivos surge cuando comparte detalles sobre su salud mental. Recuerda un período oscuro en el que se sintió completamente vacío: «No sentía nada; hubiera pagado por sentir rabia». La anécdota que sigue es impactante: «Estuve medicado y al principio tomé el doble de lo recomendado. Fue una experiencia extraña; reía mientras me sentía triste», dice con sinceridad.
Finalmente, reflexiona sobre algo fundamental: el valor del tiempo. Para Alejandro, cada minuto cuenta y por eso controla la duración de sus entrevistas: «No es para incomodar a nadie, sino para recordarnos lo precioso que es compartir momentos». Un mensaje claro en tiempos donde parece que vivimos acelerados.

