En una noche que prometía diversión, el Paseo Marítimo se convirtió en escenario de un hecho alarmante. Dos hombres, españoles y con un historial conocido por la policía, decidieron poner en jaque a otros dos con cuchillos en mano. La escena tuvo lugar en una discoteca, donde la adrenalina se tornó rápidamente en miedo. “Vamos fuera, os vamos a quitar la vida”, fueron las escalofriantes palabras que resonaron entre los presentes.
Una noche que nadie esperaba
Todo sucedió en la madrugada del pasado jueves. La Policía Nacional recibió un aviso urgente a través del 091 y no tardó en movilizarse. Al llegar al local de ocio, hablaron con las víctimas quienes confirmaron lo sucedido. Lo peor es que estas amenazas no parecían tener ningún sentido; solo eran provocaciones gratuitas para buscar pelea.
Aprovechando su experiencia, los agentes identificaron rápidamente a los agresores, conocidos ya por sus andanzas previas. Tras recibir más detalles de la situación y ver cómo las víctimas estaban claramente asustadas, decidieron actuar de inmediato. Con información fresca en mano, varias patrullas iniciaron una búsqueda intensa por los alrededores.
No pasó mucho tiempo antes de que localizaran un vehículo sospechoso relacionado con los atacantes. Cuando pidieron identificación a sus ocupantes, uno de ellos tenía sobre sí una orden de detención pendiente por robo con fuerza. Y otro más estaba allí cuando no debía estar: contaba con una orden de alejamiento respecto a Mallorca.
Pensando que podrían encontrar más armas ocultas dentro del coche, los policías registraron el vehículo y encontraron nada menos que dos cuchillos enormes escondidos bajo la alfombrilla. Ante esta evidencia irrefutable, no les quedó otra opción: tres hombres acabaron detenidos; dos por amenazas y otro más por desobedecer la ley.

