El pasado domingo, la tarde se tornó tensa en Llucmajor cuando una joven de unos 25 años se vio involucrada en un accidente con una furgoneta que, para colmo, había sido robada hace más de un mes. A las 17:30 horas, el sonido del choque resonó en la calle Ciutat, donde una pareja circulaba en su Mercedes gris y se encontró de frente con la furgoneta blanca Fiat que, sin mirar ni detenerse ante la señal de ‘stop’, se incorporó a la vía. El impacto fue inevitable.
La fuga y la búsqueda
Después del estruendo, lo que ocurrió a continuación es casi propio de una película de acción: los tres ocupantes de la furgoneta saltaron del vehículo y salieron corriendo hacia Algaida. Así, sin pensar en las consecuencias. Mientras tanto, el caos reinaba en medio de la calle; ambos coches quedaron atravesados, bloqueando el tráfico.
Los valientes miembros de Protección Civil no tardaron en llegar al lugar. Encontraron a nuestra protagonista con un fuerte dolor cervical. La asistieron rápidamente con un collarín mientras esperaban a que llegara la ambulancia del Clinic Balear para llevarla a la clínica Palmaplanas debido al latigazo sufrido.
A medida que las fuerzas de seguridad comenzaron su investigación, quedó claro que tras este incidente había algo más oscuro. La furgoneta era robada y esos chicos no estaban dispuestos a enfrentar las consecuencias de sus actos. A pesar de las batidas realizadas por toda la zona, los fugitivos lograron escabullirse entre las sombras y hasta ahora siguen desaparecidos.
Es desgarrador ver cómo situaciones así pueden ocurrir tan cerca de nosotros; nos recuerda lo frágiles que son nuestras vidas ante decisiones irresponsables. La comunidad está esperando respuestas mientras las autoridades continúan buscando pistas sobre estos jóvenes imprudentes.

