En un escenario cada vez más tenso, el embajador de Rusia en Bélgica, Denis Gonchar, ha hecho sonar la alarma. Ha dejado claro que si la Unión Europea sigue con su retórica hostil hacia Moscú, no habrá conversaciones directas para alcanzar una paz negociada en Ucrania. Mientras tanto, el Kremlin se encuentra inmerso en diálogos con Kiev y Estados Unidos en Abu Dabi.
Un llamado a la reflexión
Gonchar, durante una charla con Ria Nóvosti, ha señalado que varios países de la UE están mostrando interés por abrir líneas de comunicación. Sin embargo, advierte que esto solo tiene sentido si las posiciones cambian. «¿Desde qué postura quieren dialogar? Si es desde las mismas de siempre, entonces no hay nada que discutir», enfatizó.
Pese a las peticiones de naciones como Francia e Italia para nombrar a un enviado especial para Ucrania, Gonchar critica el enfoque general del bloque europeo: «es extremadamente poco constructivo y hasta hostil». Y es que la política sancionadora y el envío de armamento a Ucrania son vistos como fracasos rotundos.
La realidad es dura: muchos países europeos han perdido el norte respecto a lo que significa diplomacia. En lugar de buscar acuerdos y entendimientos, parece haber primado un enfoque más dictatorial y paternalista. Esta visión también se extiende al papel de la OTAN, que según Gonchar está atrapada en su propia obstinación al seguir proveyendo armas a Kiev mientras ignora las razones detrás del conflicto.
Aún más preocupante es cómo han utilizado los conflictos internos para justificar una militarización agresiva del Ártico. El embajador advierte sobre los peligros de esta situación: «Estamos hablando de transformar espacios pacíficos en potenciales escenarios bélicos».

