La música española ha perdido a una de sus figuras más queridas. Rafael Amador, un auténtico pionero del blues flamenco, ha fallecido a los 65 años en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, dejando un vacío inmenso en el corazón de muchos. Nacido en 1960 y con una trayectoria marcada por la innovación musical, Rafael se fue rodeado de su familia: su hermano Diego y su hijo Rafael estuvieron junto a él en sus últimos momentos.
Un legado imborrable en la música
Amador no solo fue conocido por su virtuosismo como guitarrista y cantaor, sino que también se le recuerda como cofundador de Pata Negra, un grupo que revolucionó la escena musical española a principios de los años 80. Junto a su hermano Raimundo, rompieron moldes al mezclar flamenco, blues y rock, creando un sonido único que resonó con fuerza en toda España.
A pesar de que su estilo innovador no fue comprendido al principio, la libertad creativa y la energía desbordante que transmitían sus letras fueron clave para convertirse en un referente musical. Su influencia perdura hoy gracias a sus colaboraciones posteriores y al camino artístico seguido por su hermano Raimundo tras la disolución de Pata Negra a comienzos de los 90.
Rafael Amador deja tras de sí un legado inolvidable, marcado por una fusión rica y vibrante que nos invita a recordar lo mejor del música mestiza. Sin duda, su partida nos deja tristes pero agradecidos por todo lo que aportó al mundo del arte. ¡Gracias, Rafael!

