En un emocionante partido disputado en el Dall’Ara, el Parma de Carlos Cuesta logró un triunfo crucial frente al Bolonia (0-1), gracias a un gol de Christian Ordoñez en el tiempo añadido. Este tanto, que llegó como un rayo en medio de la tormenta, permite al Parma dar un paso de gigante hacia su ansiada salvación.
A lo largo del encuentro, el Bolonia comenzó fuerte, necesitado de victorias tras acumular tres derrotas consecutivas. Sin embargo, todo cambió cuando Pobega recibió una tarjeta roja a los 22 minutos, dejando a su equipo con diez jugadores y obligando a Italiano a buscar soluciones rápidas para minimizar los daños. Pese a contar con uno más en el campo, el Parma no lograba crear peligro sobre la meta rival.
Un final inesperado
Con poco tiempo por delante y sintiendo la presión del momento, el VAR anuló un gol en propia puerta de Santi Castro tras una falta botada por Bernabé. Las cosas empeoraron para el Parma cuando Troilo fue expulsado por acumulación de tarjetas amarillas. Ahora ambos equipos estaban igualados numéricamente y la lucha se intensificaba.
El Bolonia se lanzó al ataque buscando desesperadamente esos tres puntos que parecían tan necesarios. Orsolini tuvo una clara oportunidad que se estrelló contra el palo, pero lo que nadie esperaba ocurrió en la última jugada: Christian Ordoñez, desde fuera del área, decidió probar suerte y su disparo seco encontró su camino entre las piernas del defensa Lucumí hasta batir al portero Skorupski. El estadio estalló mientras los jugadores del Parma celebraban como si hubieran ganado una final.
Aún hubo tiempo para un último susto cuando Corvi tuvo que intervenir para evitar lo que podría haber sido un autogol de Del Prato que habría complicado aún más las cosas. Pero esa acción solo reafirmó la determinación del equipo visitante.
Con esta victoria, el Parma se sitúa ocho puntos por encima del descenso a la Serie B y mira con esperanza hacia su próximo encuentro contra el Hellas Verona, colista de la liga. ¿Podrán seguir construyendo sobre este triunfo? Solo el tiempo lo dirá.

