Este pasado domingo, el Museu de Pollença dio la bienvenida a una exposición muy especial: Javier Inés – El joven fotógrafo (1956-1991). Esta muestra nos invita a sumergirnos en el universo de un artista que, aunque se fue demasiado pronto, dejó una huella imborrable en la fotografía barcelonesa. Desde este lunes, los visitantes pueden admirar su trabajo en la encantadora iglesia del convento de Sant Domingo.
Originario de Zaragoza, Javier llegó a Barcelona en 1985 con grandes sueños y una cámara sencilla. ¿Su primera herramienta? Una Werlisa Color que le acompañó mientras comenzaba a retratar todo lo que le rodeaba. Con tan solo 25 años, ya había realizado su primera exposición en la Galería Spectrum Canon, donde un retrato icónico de su ciudad natal le abrió las puertas al mundo del espectáculo. Sin embargo, fue en Barcelona donde realmente encontró su voz.
Un vistazo al pasado vibrante de Barcelona
Atraído por la vida nocturna y el bullicio artístico de la ciudad condal, Javier combinó su pasión por la fotografía con trabajos nocturnos como camarero. Esto no solo le permitió sobrevivir; también le ayudó a ampliar su equipo fotográfico y explorar más allá del glamour superficial. Su lente capturó no solo rostros célebres del arte y las finanzas, sino también aquellos personajes invisibles para muchos: prostitutas, transformistas y todos aquellos que habitaban el lado oscuro pero realista de una ciudad preparada para las Olimpiadas.
A través de sus imágenes, vemos dos caras de Barcelona: la moderna y triunfadora frente al submundo lleno de historias apasionantes. Además de exhibir su trabajo en espacios alternativos y publicar postales con sus retratos durante los años noventa, Javier se adentró brevemente en Madrid antes de enfrentarse a un diagnóstico devastador: VIH. Una enfermedad estigmatizada que cambió radicalmente su vida y sus perspectivas.
La exposición estará abierta todos los días hasta el próximo mes y es una oportunidad única para apreciar cómo este joven fotógrafo supo captar la esencia viva y cruda de una época irrepetible.

