Madrid, 8 de febrero. Nos encontramos ante una situación que no deja indiferente a nadie. El Ejército de Israel ha decidido suspender temporalmente a un grupo de militares que la semana pasada fueron grabados mientras agredían brutalmente a un detenido palestino en Cisjordania. Las imágenes, que han recorrido las redes y medios palestinos, muestran cómo estos soldados arremeten con patadas y puñetazos contra Muhand al Tamimi, quien aparece esposado cerca de Nabi Salé.
Una investigación necesaria y urgente
En un comunicado del Times of Israel, el ejército ha declarado que este incidente está siendo investigado y que los implicados estarán fuera de servicio hasta que se esclarezcan los hechos. Es preocupante que este tipo de actos se den en un contexto donde la violencia parece ser la norma. Según datos de Naciones Unidas, desde el inicio del conflicto en Gaza en octubre pasado, más de 1.000 palestinos han perdido la vida a manos de fuerzas israelíes en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este.
No podemos pasar por alto las palabras del propio ejército israelí, quien condena “enérgicamente” cualquier manifestación violenta. Pero claro, ¿será suficiente? La comunidad internacional observa atentamente mientras la tensión sigue creciendo y muchos se preguntan: ¿hasta cuándo seguiremos permitiendo esta espiral de violencia?

