Apenas han pasado 17 horas desde que nuestra selección de fútbol sala volvió a hacer historia al conquistar Europa tras vencer a Portugal en una emocionante final (3-5). Un tiempo breve, pero suficiente para que los jugadores, bajo la dirección de Jesús Velasco, empezaran a digerir lo que han logrado en estas tres semanas intensas en Ljubljana. España ha saldado una deuda histórica con ella misma; un camino lleno de obstáculos que finalmente ha dado sus frutos en el Stozice Arena, donde el equipo se reencontró con la senda del triunfo.
Un homenaje cargado de emoción
Tras tanto sacrificio y esfuerzo, llegó la hora de celebrar. La Federación Española de Fútbol organizó un merecido homenaje para los campeones. El miércoles, sin tiempo que perder porque la competición sigue -con partidos como Osasuna Magna contra Jimbee Cartagena- nuestros héroes llegaron al Hotel Melia Barajas. Aunque cansados por el esfuerzo de esas semanas, sus rostros reflejaban una satisfacción palpable por haber cumplido con su misión.
Mario Rivillos apareció con la copa en sus manos; un símbolo del tesoro conquistado por el fútbol sala español. En ese momento, Saúl Ramos tomó la palabra y recordó los ocho títulos logrados a lo largo del camino hacia este nuevo éxito. “El retorno del Rey”, decía él. Recordando esos 28 días de concentración previos al campeonato, se proyectó un video donde Jesús Velasco compartió su motivadora historia: “No es solo una final; es una revancha; la historia llamando a nuestra puerta”. Las caras de tensión eran evidentes mientras llegaban al Stozice Arena, sabían que tenían que demostrar su valía.
Las palabras del capitán resonaron entre todos: “Vamos chicos, ¡que os quiero mucho!”. Después del partido y ya en el estrado, Adolfo no pudo contener las lágrimas: “Necesitábamos esta victoria después del último Mundial”. Rivillos añadió: “Han sido diez años difíciles; hemos hecho un torneo increíble y espero que todos se sientan identificados con nosotros”. Jesús Velasco reflexionaba sobre la dificultad del deporte: “He ganado muchos títulos con clubes… pero esto es diferente”, afirmaba con humildad.
A medida que Rafael Louzán tomaba la palabra para agradecer a todos los involucrados en este logro, enfatizó el éxito colectivo detrás de cada jugador presente. Y así queda claro: España merece estar donde está hoy; somos número uno en el ranking FIFA tanto masculino como femenino y tenemos mucho más que celebrar. Este día quedará grabado en nuestra memoria colectiva tras 30 años acumulando éxitos.”

