El Valencia se encuentra en una encrucijada tras la baja de última hora de Dimitri Foulquier, quien venía siendo un pilar fundamental en el lateral derecho. Con molestias que no le han dejado entrenar como es debido, su salida de la convocatoria ha dejado a Carlos Corberán con las manos atadas justo antes del crucial encuentro contra el Real Madrid. Esto ya no es solo una cuestión de jugadores; estamos hablando de estrategia, de cómo este contratiempo puede cambiar todo el juego.
Un rompecabezas para Corberán
Foulquier arrastraba problemas en la rodilla y, aunque se había esforzado por estar listo, las circunstancias han decidido lo contrario. El sábado pasado no pudo completar la sesión y eso obligó al cuerpo técnico a tomar una decisión difícil. Con Rubo Iranzo también fuera por un esguince y Thierry Rendall apenas volviendo a los entrenamientos tras su propia lesión, Corberán tiene que ser creativo.
Parece que el entrenador optará por modificar su alineación habitual para adaptarse a esta nueva realidad. La idea podría ser introducir tres centrales, lo que abriría la puerta al debut de Unai Núñez, recién llegado del Celta. Este movimiento podría ofrecer algo diferente al equipo: un central mixto que se adapte tanto a la defensa como al ataque. Claro que César Tárrega también está en la mezcla, pero sus propias dolencias complican aún más las cosas.
La situación nos hace preguntarnos: ¿puede el Valencia levantarse ante los gigantes? Si hay algo claro es que los aficionados esperan ver coraje y determinación sobre el césped. Los nervios están a flor de piel y todos nos preguntamos cómo responderá el equipo ante este desafío tan complicado.
Así quedan las cosas mientras esperamos con ansias ver qué once saldrá finalmente al campo: Dimitrievski; Rioja, Unai Núñez o Tárrega, Comert Copete, Gayá; Pepelu, Ugrinic; Beltrán, Danjuma; y Hugo Duro apuntando nuevamente hacia la portería rival. Sin duda alguna será un partido para recordar.

