Las primeras encuestas de estas elecciones en Japón ya están dando de qué hablar. La coalición liderada por Sanae Takaichi, la primera ministra, parece haber conseguido esa ansiada supermayoría que muchos esperaban. Y es que, según los sondeos a pie de urna, el Partido Liberal Democrático (PLD) podría alcanzar más de 300 escaños, una cifra que deja claro quién manda en la Cámara de Representantes.
Un triunfo aplastante en tiempos difíciles
A pesar de las dificultades y las alianzas opositoras que han surgido en este camino, Takaichi se ha mantenido firme, confiando en su popularidad para arrastrar a los votantes hacia su causa. Ahora podemos decir que su estrategia ha dado sus frutos; los primeros resultados indican un éxito rotundo. Los medios como NHK y los importantes diarios ‘Asahi Shimbun’ y ‘Yomiuri Shimbun’ no dudan en anunciar una victoria aplastante del PLD, mucho más allá de los 198 escaños que tenían antes de estas elecciones.
El partido minoritario, el Partido de la Restauración de Japón (PRJ), también contribuye a esta hazaña al sumar unos 34 asientos adicionales, lo cual asegura superar los 310 necesarios para dominar la cámara con esos dos tercios tan deseados. Por otro lado, la Alianza Reformista Centrista —la oposición formada por el Partido Democrático Constitucional y Komeito— no ha tenido suerte y probablemente perderá varios escaños respecto a los 167 que tenía previamente.
Y hay más: estos comicios han estado marcados por una participación récord durante el periodo de votación anticipada. Desde el anuncio electoral hasta ahora, nada menos que 27 millones de personas han ejercido su derecho al voto anticipadamente. Esto representa un impresionante 26,10% del total; ¡un incremento notable comparado con elecciones anteriores!

