En la soleada mañana del 8 de febrero, los candidatos a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Portugal se preparaban para dejar su huella en las urnas. Este momento no solo significaba un paso hacia el futuro del país, sino también una oportunidad para recordar a quienes han sufrido por culpa de los recientes temporales.
Mensajes que calan hondo
António José Seguro, el gran favorito del socialista, fue uno de los primeros en votar. Lo hizo en una escuela de Caldas da Rainha, donde aprovechó su comparecencia ante los medios para lanzar un mensaje claro: “¡Voten, voten y voten! Este es el mejor homenaje que podemos hacer a nuestra democracia”. Con un cielo despejado tras días de tormenta, Seguro no olvidó expresar su apoyo y condolencias a las víctimas del mal tiempo. En particular, se refirió al trágico fallecimiento de un bombero en Campo Maior.
No estaba solo; otros líderes políticos también hicieron acto de presencia con la memoria de las víctimas en sus corazones. Paulo Raimundo, secretario general del Partido Comunista Portugués, recordó lo lamentable que ha sido la situación provocada por el clima adverso y pidió que aquellos menos afectados tomaran cartas en el asunto para ayudar a sus compatriotas.
A medida que avanzaba el día electoral, la voz colectiva resonaba más fuerte que nunca: la solidaridad es fundamental y cada voto cuenta. ¡Hoy más que nunca!

