En un giro desgarrador de los acontecimientos, la Guardia Civil ha desmantelado una red de explotación sexual en Alcúdia que obligaba a casi medio centenar de mujeres a prostituirse. Este pasado martes, los agentes llevaron a cabo una operación que resultó en la detención de cuatro hombres y una mujer, liberando a doce víctimas que habían estado bajo el yugo de esta organización criminal. Entre los detenidos se encuentra el líder del grupo, quien ya ha sido enviado a prisión por orden judicial.
Un engaño cruel detrás del paraíso
Los investigadores han revelado que estos individuos tenían un modus operandi aterrador: traían mujeres desde Colombia prometiéndoles trabajos en el sector de la hostelería. Pero al llegar a la isla, las ilusiones se desvanecían y la realidad era mucho más dura. Amenazadas y coaccionadas, las víctimas eran forzadas a ejercer la prostitución en pisos y chalets de Alcúdia.
Las condiciones eran inhumanas; las chicas estaban vigiladas constantemente, sin poder escapar ni un momento. Y por si eso fuera poco, los delincuentes no solo obtenían beneficios del dinero pagado por los clientes, sino también vendiendo sustancias como potenciadores sexuales y drogas que consumían aquellos que acudían en busca de servicios sexuales.
El comienzo de esta investigación fue gracias al valor de una joven que decidió romper el silencio y denunciar lo que estaba viviendo. Su testimonio fue seguido por otra mujer valiente, ambas compartieron historias escalofriantes sobre agresiones sexuales y destaparon además un entramado de tráfico de drogas relacionado con sus captores.
A medida que avanzaban las pesquisas, se descubrió un arsenal preocupante: durante los registros realizados se encontraron no solo drogas sino también armas como escopetas y rifles. La Guardia Civil no baja la guardia; siguen buscando más implicados en esta trama infame y esperan nuevas declaraciones que puedan revelar más detalles sobre cómo captaban y trasladaban a estas mujeres.

