MADRID, 7 de febrero. En un giro inquietante de los acontecimientos, un joven de 33 años ha sido imputado tras hacer amenazas contra la vida del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance. Este episodio ocurrió durante la visita del político a Ohio el pasado enero, y ha levantado una gran polvareda mediática. La Fiscalía estadounidense ha dado la voz de alarma sobre este caso que no deja indiferente a nadie.
Una amenaza explícita
Shannon Mathre, originario de Toledo, no se anduvo con rodeos. Según documentos judiciales, el acusado dejó claro que planeaba averiguar dónde estaría el vicepresidente y que usaría su fusil automático M14 para llevar a cabo su macabro plan: «Voy a quitarle la vida». Unas palabras que retumban como un eco aterrador en estos tiempos tan convulsos.
Las autoridades no se lo tomaron a la ligera; fue arrestado por agentes del Servicio Secreto el 6 de febrero. Pero esto no es todo. Los fiscales también han revelado que Mathre está implicado en actividades aún más perturbadoras: desde finales de diciembre hasta enero, habría recibido y distribuido imágenes explícitas relacionadas con menores. En su poder encontraron múltiples archivos digitales de material relacionado con abuso sexual infantil.
A día de hoy, Mathre ya ha tenido su primera comparecencia ante un juez en el Distrito Norte de Ohio y permanece bajo custodia a la espera de una audiencia programada para el próximo 11 de febrero. Una historia escalofriante que nos recuerda la fragilidad de nuestra sociedad ante actos tan desalmados.

