En un giro escalofriante de los acontecimientos, un joven argelino se enfrenta a la dura petición del Ministerio Fiscal: ocho años tras las rejas. Este individuo es acusado de robar dos cadenas de oro a plena luz del día, mientras dos inocentes paseantes disfrutaban de una tranquila mañana en Palma. Los hechos ocurrieron en agosto de 2025, concretamente en la calle Alfons el Magnànim, donde la violencia se apoderó del ambiente.
Un atraco que dejó huella
La Policía Nacional no tardó en actuar y detuvo al sospechoso, quien desde entonces se encuentra en prisión preventiva. El juicio, que está a la vuelta de la esquina en Vía Alemania, promete ser tenso y lleno de emociones. Pero vamos al grano: según las conclusiones provisionales que ha compartido la Fiscalía, el primer robo sucedió a las 6:30 horas. El acusado se acercó a un hombre montado en su patinete y le pidió un cigarro. Cuando este le respondió que no tenía, se marchó… o eso parecía.
Poco después regresó con más intenciones y, con una rapidez desmedida, le arrebató la cadena valorada en 1.400 euros. En el forcejeo que siguió, nuestro desafortunado protagonista terminó en el suelo con varias lesiones por todo su cuerpo. Increíble cómo puede cambiar tu día por culpa de alguien sin escrúpulos.
Apenas una hora más tarde, sobre las 7:30 horas y repitiendo sus malas prácticas en la misma calle, el mismo chico se acercó junto a un cómplice no identificado a una mujer que paseaba su perro. Con una táctica engañosa -fingiendo interés por el can- intentaron quitarle un colgante también valorado en 1.400 euros. No tuvieron compasión; tiraron con fuerza y desaparecieron rápidamente como si nada hubiera pasado.
La investigación tomó impulso cuando la Policía Nacional detuvo al principal implicado el 8 de septiembre. Ahora espera su juicio tras las rejas. Además del tiempo que podría pasar encerrado, enfrentará demandas para indemnizar a sus víctimas: 2.000 euros para el hombre agredido y 1.400 euros para la mujer afectada.

