La construcción de Xojay Jonquet, un proyecto que ha levantado ampollas en la comunidad, ha comenzado con una propuesta que mezcla lo exclusivo con lo social. En este complejo de ultralujo, nos encontramos con siete viviendas de protección oficial que se han integrado entre las 53 residencias de promoción libre. Una villa privada, ¡imagínate!, ocupa nada menos que 850 metros cuadrados. Todo esto, en un solar ubicado en la unidad de ejecución Mar i Terra.
¿Una convivencia posible?
A primera vista, parece un sueño hecho realidad para algunos. Las siete VPO estarán situadas en un bloque que da a la calle Monsenyor Palmer, mientras que los tres bloques más lujosos disfrutarán de las vistas al Paseo Marítimo. Pero aquí es donde se plantea la gran pregunta: ¿cómo será esa convivencia entre familias de diferentes realidades? No es fácil imaginar cómo se gestionará esta situación cuando los precios de las viviendas libres varían entre 2,6 y 9 millones de euros. Las plazas de aparcamiento, además, se venden por separado a 75.000 euros cada una.
La parte buena es que esas siete viviendas protegidas son fruto del 10% del espacio destinado a inmuebles sociales. Así que sus precios estarán regulados por el Institut Balear d’Habitatge (Ibavi), algo es algo… Sin embargo, el lujo no se detiene ahí: Xojay Jonquet promete servicios dignos de una película de Hollywood; desde coche comunitario eléctrico hasta chef privado para deleitar a los afortunados residentes.
En este mundo paralelo también encontrarán piscina, gimnasio y hasta sala de cine en casa; todo diseñado por CMV Architects después de tres largos años esperando la licencia de obras. La idea es entregar estas maravillas a principios del 2027, pero mientras tanto queda por ver si este híbrido entre lujo y necesidad puede funcionar sin problemas reales para quienes buscan simplemente un hogar.

