La tensión entre Estados Unidos y China vuelve a escalar. En un giro inesperado, el gobierno estadounidense ha afirmado que Pekín realizó una prueba nuclear encubierta en junio de 2020. Sí, has oído bien. Según ellos, los chinos lograron camuflar su actividad con una tecnología diseñada para engañar a los sistemas que detectan este tipo de ensayos. ¡Increíble!
Durante su intervención en la Conferencia de Desarme en Ginebra, Thomas DiNanno, subsecretario de Estado para Control de Armas y Seguridad Internacional, no se anduvo con rodeos: “China ha realizado pruebas nucleares y está preparando más con cargas explosivas que podrían alcanzar cientos de toneladas”. ¡Menuda bomba!
Reacciones desde el gigante asiático
El ejército chino no ha respondido directamente a estas acusaciones, pero su Ministerio de Exteriores se ha defendido asegurando que actúan “con máxima prudencia y responsabilidad” en lo referente a armamento nuclear. Según ellos, mantienen una política defensiva y no son los primeros en usar armas nucleares.
Aunque DiNanno reveló que la prueba tuvo lugar el 22 de junio del año pasado, parece que esto es solo la punta del iceberg. Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense también ha manifestado su deseo de negociar un nuevo tratado sobre control de armas nucleares tras la expiración del Nuevo START entre EE.UU. y Rusia. Pero ojo: insiste en que cualquier acuerdo sin incluir a China dejaría a su país y aliados “menos seguros”.
Así estamos, entre acusaciones cruzadas y promesas vacías mientras los ciudadanos nos preguntamos: ¿qué pasará con nuestra seguridad global?

