En Palma, la comunidad se ha levantado en defensa de los emblemáticos bellaombres. Los vecinos, con una energía renovada, celebran que Cort finalmente esté dispuesto a escucharles. Pero ojo, no todo es alegría; lo que realmente piden son compromisos concretos y acciones que respalden esas promesas. No se trata solo de palabras vacías.
Una lucha por el patrimonio
La noticia no solo resuena en la plaza de Llorenç Villalonga, sino que se siente en cada rincón de la ciudad. ¿Por qué dejar caer a estos árboles icónicos cuando son parte de nuestra identidad? La preocupación por el futuro del paisaje urbano va más allá de lo estético; es una cuestión de preservar nuestra historia y nuestro entorno natural. Y mientras algunos deciden tirar a la basura ese legado, nosotros alzamos la voz: ¡no sin luchar!
A medida que avanza esta historia, esperamos ver si las palabras se transforman en hechos. Por ahora, el diálogo está abierto y las esperanzas también. La comunidad está lista para defender lo suyo con uñas y dientes.

