En la localidad de Vilniansk, situada en la provincia ucraniana de Zaporiyia, la realidad se ha teñido de luto una vez más. Al menos dos personas han perdido la vida tras el último ataque con drones llevado a cabo por el Ejército ruso, un recordatorio cruel de que la guerra sigue arrasando vidas desde que comenzó esta invasión en febrero de 2022.
Las autoridades locales no han podido contener su dolor y han compartido la triste noticia. Ivan Fedorov, gobernador de Zaporiyia, reveló en sus redes sociales que las víctimas son un hombre de 49 años y una mujer de 48. Ambos fallecieron cuando un dron impactó contra su hogar, convirtiendo su refugio en un escenario trágico. Mientras tanto, Moscú guarda silencio; como si nada sucediera.
Zaporiyia: tierra herida y ocupada
Este rincón de Ucrania ha sido escenario de múltiples horrores desde que Rusia decidió anexionarlo en octubre de 2022, junto a otras provincias como Donetsk y Lugansk. El mundo mira con preocupación cómo estas regiones siguen siendo objeto del conflicto. La comunidad internacional no reconoce este acto unilateral y recuerda todavía la anexión ilegal de Crimea en 2014. Esta es una historia que nos afecta a todos, porque cada vida perdida cuenta y cada historia merece ser contada.

