Las noticias desde Noruega nos dejan boquiabiertos. La Autoridad Nacional para la Investigación y el Enjuiciamiento de Delitos Económicos y Ambientales, más conocida como Okokrim, ha decidido abrir un expediente a Thorbjorn Jagland, quien no solo fue primer ministro, sino que también ocupó el cargo de presidente del Comité Noruego del Nobel y secretario general del Consejo de Europa. ¿El motivo? Sospechas muy serias de corrupción agravada ligadas a los oscuros secretos del difunto Jeffrey Epstein.
Pal Lonseth, el director de esta autoridad, no se ha andado con rodeos: «Consideramos que hay motivos razonables para una investigación». Las cosas están claras; Jagland estuvo en puestos clave durante el tiempo en que salieron a la luz ciertos documentos relacionados con Epstein. Ahora, lo que quieren descubrir es si recibió regalos, viajes o préstamos por su posición. Y aunque el material es vasto y complejo, no van a dejar nada al azar.
Inmunidad en juego y otros escándalos
Aprovechando la ocasión, Okokrim ha solicitado al Ministerio de Exteriores noruego que retire la inmunidad a Jagland. Esto es vital porque su inmunidad proviene de haber presidido una organización internacional. Pero aquí no acaba todo: este mismo día, el Foro Económico Mundial ha abierto su propia investigación contra Borge Brende, exministro de Exteriores y actual director ejecutivo en Davos. Todo esto está relacionado con las revelaciones sobre sus interacciones con Epstein.
No cabe duda de que esta situación está sacudiendo los cimientos políticos noruegos. Mientras tanto, nosotros nos preguntamos: ¿cuántas más verdades ocultas habrá por descubrir?

