La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el sector de la moda. Nos ha dejado a todos sin palabras la muerte de Cristina Pérez Galcenco, una modelo de solo 21 años que brilló con luz propia en pasarelas de medio mundo. Su vida se apagó por causas naturales en su hogar en Caleta de Vélez (Málaga), donde había ido a un curso. Hija del exfutbolista Nacho Pérez, antiguo portero del Sporting, y la moldava Tatiana Galcenco, su partida deja un vacío inmenso.
Un legado imborrable
Las redes sociales se han inundado de mensajes conmovedores recordando su dulzura y profesionalidad. Desde sus primeros pasos en el modelaje, Cristina deslumbró a todos con su carisma y talento. Creció en Lanzarote y luego se trasladó a Lugones, donde sus profesores no dudan al calificarla como una chica cariñosa y amable. Una profesora recordó cómo desde pequeña ya soñaba con ser modelo.
A los 14 años comenzó a desfilar en la Pasarela Campoamor, iniciando así una carrera que la llevaría a las prestigiosas semanas de moda en París y Milán. Trabajó con marcas icónicas como Stradivarius, Versace y Louis Vuitton. Además, pasó unos meses en China persiguiendo su sueño: convertirse en ángel de Victoria’s Secret.
El dolor es palpable entre sus compañeros y amigos. La fotógrafa Xana de Jesús expresó: «Cristina siempre será un referente para nosotros; su luz brillará eternamente». Por su parte, Manuel Mon, peluquero que tuvo el privilegio de trabajar junto a ella, afirmó: «Hoy despedimos a alguien muy especial; nos ha dejado demasiado pronto». Estas palabras reflejan lo que muchos sienten: no solo perdimos una gran modelo; hemos perdido a una persona excepcional.
Este viernes sus restos serán velados en el tanatorio Puente Nora de Lugones (Asturias), donde amigos y familiares podrán rendirle homenaje antes del funeral que tendrá lugar el sábado. Es difícil aceptar que alguien tan lleno de vida ya no esté con nosotros; pero su recuerdo permanecerá vivo entre quienes tuvimos la fortuna de conocerla.

