MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) – Este jueves, la Asamblea Nacional de Venezuela ha dado un giro esperado y necesario al aprobar por unanimidad en primera lectura una ley de amnistía que busca abrir las puertas a la paz en el país latinoamericano, especialmente tras la salida de Nicolás Maduro del poder. En palabras de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea, «el proyecto no se limita a un listado excluyente de nombres; abarca todos los elementos susceptibles a esta ley desde 1999 hasta 2026».
Un camino hacia la reconciliación
La Constitución establece que para que este proyecto se convierta en ley se requieren dos debates en días diferentes. En el primero, se discuten los objetivos y viabilidad del texto, mientras que el segundo será un análisis más profundo «artículo por artículo». Esta Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática excluye delitos graves como violaciones a los Derechos Humanos o crímenes de lesa humanidad. La intención es clara: fomentar la justicia y permitir una coexistencia pacífica entre todos los venezolanos.
No obstante, no todo son aplausos. La ONG Foro Penal, experta en derechos humanos y situación carcelaria en el país, ha recibido con optimismo el inicio del debate sobre esta ley, aunque pide que las autoridades hagan público el texto completo sin dilaciones. Gonzalo Himiob, su fundador, dejó claro en redes sociales: «Sin el respaldo y sin los aportes de la sociedad civil, esta amnistía tendrá las patas muy cortas». Y es que es esencial que todos tengamos voz en este proceso si realmente queremos avanzar hacia una convivencia democrática real.

