La historia entre Santiago Segura y la Agencia Tributaria ha llegado a un desenlace que pocos esperaban. El Tribunal Supremo, en un fallo reciente, ha confirmado que el cineasta dejó de ingresar alrededor de 827.000 euros, tras declarar incorrectamente el Impuesto de Sociedades del año 2011. Todo esto por aprovecharse de unas pérdidas fiscales que, según los jueces, no podían aplicarse como él pensaba.
El conflicto detrás del telón
Aquí está la cuestión: la estructura fiscal del grupo empresarial de Segura, conocido como AE William Holding, fue puesta bajo lupa. Este holding incluye varias sociedades vinculadas a su carrera cinematográfica, destacando a Amiguetes Entertainment, famosa por dar vida a la saga ‘Torrente’. El lío se originó cuando se intentó incorporar al grupo una empresa que ya arrastraba pérdidas previas. Esto le permitió disminuir considerablemente su carga fiscal. Aunque algunas sanciones fueron eliminadas en un principio, los tribunales han dejado claro que esa compensación supuso un beneficio fiscal indebido.
No obstante, no todo ha sido uniforme en el tribunal. Dos magistrados se mostraron críticos con la decisión mayoritaria y defendieron las tesis de Segura, argumentando sobre vacíos legales y cuestionando normas pensadas para otro tipo de reestructuraciones empresariales. Pero al final, la mayoría decidió imponer su criterio, estableciendo así un precedente para situaciones similares en el futuro.
Desde el equipo legal del director recordaron que hace años se depositó el dinero reclamado y que nunca se le imputó delito alguno por esta situación. Este fallo no solo cierra este capítulo complicado para Segura; también establece una doctrina relevante para futuras operaciones tributarias.

