En una jornada marcada por la reflexión y el pesar, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha hecho un llamado a la empatía al pedir perdón a las víctimas del infame Jeffrey Epstein. Este gesto, que no se suele ver en la política, tuvo lugar durante un acto en Hastings, donde Starmer reconoció el dolor profundo que han sufrido estas personas: «Han vivido con un trauma que pocos pueden imaginar», expresó con voz temblorosa.
Aprovechando la ocasión, también mencionó lo difícil que es para las víctimas revivir su sufrimiento una y otra vez. “Ellos han visto cómo se les negaba justicia y cómo los responsables se escabullen”, dijo. Con un tono de sinceridad palpable, añadió: “Pido perdón por haber creído en las mentiras de Mandelson, por haber confiado en alguien que falló tanto a quienes más lo necesitaban”.
Compromiso firme con la verdad
Las palabras de Starmer llegan en medio de un torbellino mediático acerca del exembajador británico en EE.UU., quien fue destituido tras revelaciones inquietantes sobre su relación con Epstein. “Incluso ahora, las víctimas deben soportar cómo esta historia sigue saliendo a la luz”, lamentó el líder laborista.
Pese a todo este lío, Starmer se comprometió a que las autoridades no pasarán por alto este asunto y buscarán esclarecer toda la verdad detrás del caso Epstein. «No vamos a permitir que los poderosos jueguen con la justicia como si fuera opcional», afirmó sin titubear. Con ello, dejó claro que defenderán la integridad pública hasta el final.
Mandelson está bajo escrutinio después de que surgieran evidencias sobre sus conexiones financieras con Epstein, además de correos electrónicos comprometedores. La sombra de su figura sigue acechando al Partido Laborista y al propio gobierno británico.

