La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el panorama cultural balear. Ricarda Vicens, quien ocupaba el cargo de directora general de Cultura del Govern, ha decidido dimitir por motivos personales. Esta decisión, confirmada por fuentes cercanas al Ejecutivo, nos deja con muchas preguntas sobre lo que vendrá a continuación.
Vicens, nacida en 1963 y con una trayectoria impresionante en el sector hotelero durante más de 30 años, no es solo una profesional experimentada; su conexión con la cultura local es profunda. Desde su paso como concejala de Cultura en Santanyí, donde impulsó iniciativas como Canal’Art Santanyí, ha trabajado incansablemente para dar visibilidad a los artistas emergentes. La cultura no era solo un trabajo para ella; era una pasión que latía con fuerza.
Un cambio inesperado
Aquella tarde de octubre de 2023, cuando asumió su rol junto a Pedro Vidal, todos esperábamos grandes cosas. Pero ahora nos encontramos ante esta sorpresiva marcha que deja un vacío difícil de llenar. Su legado es palpable en cada rincón del arte contemporáneo balear, y muchos se preguntan qué será del impulso cultural tras su salida.
La comunidad cultural está en estado de alerta; ¿quién podrá continuar con esa chispa creativa que Vicens supo encender? Las próximas semanas serán cruciales para entender cómo se reestructura este ámbito vital para nuestra identidad insular.

