Athena, así se llama el nuevo superordenador de la NASA, un verdadero titán tecnológico que está llamado a revolucionar cómo diseñamos naves y simulamos lanzamientos de cohetes. Este nombre no es casualidad; evoca a la diosa griega de la sabiduría y la guerra, perfecta para un proyecto tan ambicioso.
La NASA tiene grandes sueños, como regresar a la Luna, pero los imprevistos han retrasado sus planes una vez más. La agencia tenía fijada para el 6 de febrero la ventana de lanzamiento del Artemis II, sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas han obligado a reprogramarlo para el 8. Pero eso no es todo; durante los ensayos previos, un número alarmante de fugas en el cohete SLS llevó a tomar una decisión difícil: posponer nuevamente el lanzamiento hasta marzo.
Más allá del regreso lunar
Pero no todo está perdido. La NASA sigue avanzando con su misión Crew-12 hacia la Estación Espacial Internacional, al tiempo que presenta a Athena como su herramienta clave para apoyar futuras investigaciones y misiones. Situado en Silicon Valley, este superordenador está diseñado para proporcionar potencia de cálculo sin precedentes: más de 20 petaflops, lo que significa realizar miles de millones de cálculos por segundo. Una auténtica bestia informática.
Athena permite simular lanzamientos complejos y diseñar naves avanzadas mientras entrena modelos de inteligencia artificial que pueden revolucionar nuestro entendimiento científico. Y lo mejor es que no solo estará al servicio del personal interno; investigadores externos también podrán beneficiarse de su increíble capacidad.
Con cada avance en tecnología como Athena, se abren nuevas puertas hacia un futuro donde nuestras aspiraciones espaciales pueden hacerse realidad. La NASA continúa invirtiendo en esta supercomputación avanzada, preparándose para afrontar cualquier desafío que surja durante sus misiones. Así que mantengámonos atentos; esto es solo el comienzo.

