Desde que Gareth Bale marcó un penalti en Córdoba en 2015, el Real Madrid no ha tenido la suerte de disfrutar de un gol de pena máxima que decidiera un partido en los minutos finales. No es solo cuestión de estadísticas; hay una sensación palpable entre los aficionados de que esos momentos intensos, donde todo se decide al instante, han escaseado para el club blanco.
La rara avis del penalti decisivo
El último remate en el minuto 85 o más, ese que puede dar la victoria y cambiar el rumbo de un partido, parece casi un mito desde hace más de una década. Para encontrar otro momento similar hay que retroceder hasta aquel famoso encuentro contra Elche en 2014, donde Pepe se convirtió en protagonista tras una controvertida falta. Los ecos de esas decisiones todavía resuenan entre los seguidores, quienes ven cómo otros equipos disfrutan con más frecuencia de esas ocasiones críticas.
Aunque parezca increíble, el Madrid ha tenido solamente diez penaltis decisivos desde que existen registros fiables en la Liga. Mientras tanto, otros como el Barcelona han sabido sacar provecho a estas oportunidades con una cantidad notablemente mayor. La última vez que el equipo logró salir adelante gracias a uno fue con Kilyan Mbappé ante el Rayo Vallecano; sin embargo, no es suficiente para calmar las ansias de victoria entre los aficionados.
Es curioso observar cómo esta situación contrasta con otros clubes: mientras unos acumulan penaltis decisivos como quien colecciona cromos, nosotros nos encontramos deseando ese soplo de suerte que parece haberse desvanecido. Lo cierto es que estos momentos marcan a los equipos y sus aficiones. Es hora de ver si el destino vuelve a sonreírle al Madrid cuando más lo necesita.

