Zeno Stizzoli es un joven italiano que ha captado la atención de todos por su peculiar forma de enfrentarse a las inclemencias del tiempo. Mientras la mayoría busca refugio en una chaqueta abrigada, él opta por descalzarse y caminar semidesnudo sobre la nieve. Este audaz reto lo ha llevado a ganarse el apodo de «el hombre bajo cero». ¿La razón? Zeno asegura que todo esto es un ejercicio para probar su fortaleza mental y mejorar su autocontrol.
Más allá de una locura
En sus redes sociales, Zeno comparte con entusiasmo cómo se enfrenta al frío extremo, recordándonos que no se trata simplemente de una travesura. «No es solo un capricho. Es una disciplina», enfatiza con determinación. Según él, exponerse a temperaturas heladas le permite concentrarse mejor y aprender a escuchar su cuerpo: «Cuando estás cubierto, no sientes nada. Cuando te enfrentas al frío, tu cuerpo reacciona de verdad».
Su viaje más memorable fue en la Toscana, donde recorrió la Vía Francígena hasta Asís, ¡y lo hizo con el torso al descubierto! A pesar de que los termómetros marcaban entre diez y doce grados, para él eso no era nada extraordinario. Zeno confiesa que mientras otros temblaban solo al verlo, él se sentía en plena forma.
Aunque pueda parecer una locura, Zeno argumenta que hay investigaciones científicas detrás de su filosofía. La exposición al frío puede desencadenar reacciones químicas beneficiosas para gestionar el estrés y la ansiedad. No busca sufrir; quiere fortalecerse: «El verdadero problema es huir del malestar; vivir siempre cómodos nos hace frágiles».

