En el corazón de Valdebebas, hay un nombre que resuena con fuerza: Álvaro López. Este joven entrenador ha llevado a los equipos juveniles del Real Madrid a una racha sin precedentes, cosechando 20 victorias en 20 partidos. Desde su llegada, la historia de La Fábrica ha cambiado radicalmente. Con su estilo directo y su pasión desbordante, ha logrado convertir cada partido en una celebración del fútbol juvenil.
Una trayectoria imparable
López ha hecho magia con dos equipos diferentes: el Juvenil C y el Juvenil A. En apenas unos meses, ha llevado al primero a un pleno impresionante de 15 victorias y al segundo a cinco triunfos consecutivos. La última hazaña fue ante el Marsella en la Youth League, donde sus chicos demostraron que no se andan con chiquitas. «Ganar, ganar y volver a ganar», esa es su filosofía y lo está llevando a otro nivel.
No es solo suerte; esto es fruto de un trabajo serio y constante. Su trayectoria ya era brillante desde el Cadete A, donde arrasó ganando todos los partidos de Liga e incluso levantó trofeos internacionales contra gigantes como PSG y Barcelona. Este chico sabe lo que hace y los resultados hablan por sí solos.
A medida que avanza la temporada, Álvaro parece no conocer el significado de la derrota. Con cada victoria suma experiencia y confianza para llevar a sus jugadores más allá de lo esperado. Lo cierto es que en La Fábrica están emocionados con este nuevo aire fresco, un soplo de optimismo que nos recuerda por qué somos tan apasionados del fútbol.

