En el bullicioso circuito de Sepang, el ambiente se siente renovado. Las motos de Honda están dando señales de vida, y eso es lo que nos deja la primera jornada de entrenamientos de pretemporada del Mundial de MotoGP. Hasta el jueves, este escenario malayo será testigo del esfuerzo de los pilotos, entre ellos nuestro querido Joan Mir, quien junto al italiano Luca Marini ha logrado bajar sus tiempos en más de medio segundo comparado con el año pasado.
Un comienzo esperanzador
Aunque Marc Márquez y su Ducati se mantienen a la cabeza con un tiempo impresionante (1:57.018), Joan no se queda atrás. Con un registro de 1:57.693, ocupa una buena séptima posición, apenas una décima detrás de Marini (1:57.569), quien fue sexto. Ambos dieron la friolera de 107 vueltas, explorando las mejoras en la Honda RC213V que utilizarán pronto en Tailandia, donde comenzará la temporada 2026.
«Estamos siguiendo el progreso que ya habíamos iniciado a finales de 2025», comenta un optimista Mir. Este balear, campeón del mundo en 2020 con Suzuki, inicia su cuarta temporada con Honda y está convencido de que todo el trabajo duro del equipo está dando frutos. «No estamos probando algo radicalmente distinto; eso ayuda mucho porque conocemos la base y nos sentimos más cómodos desde el inicio». El primer día ha dejado un buen sabor y una sensación clara: estamos en el camino correcto.

