En el corazón de Palma, entre maletas y turistas despreocupados, se esconde una realidad alarmante: un tercio de las viviendas turísticas son ilegales y apenas 14 cuentan con licencia temporal. Esta situación ha sido destapada por un informe técnico que acompaña a la modificación del Plan General, el cual considera nuestra ciudad como un lugar poco apto para abrir nuevas plazas de alquiler turístico. ¿Y qué hizo la Gerencia de Urbanismo? Este martes se llevó la propuesta, donde Vox se abstuvo mientras que PP, PSOE y Més votaron a favor. Curiosamente, Podemos brilló por su ausencia.
Una cifra escandalosa y preocupante
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 había registradas 954 viviendas turísticas en Palma. Sin embargo, el Consell de Mallorca y el Consorci Borsa d’Allotjaments Turístics solo reconocen 632 inmuebles con licencia vigente. ¿Qué significa esto? Que una de cada tres viviendas no está legalmente autorizada. El concejal de Urbanismo, Óscar Fidalgo, lo dejó claro: «Se prohíbe la creación de nuevas plazas sin excepciones». Es decir, Palma ya no quiere más «zonas grises» donde todo vale.
Aún más inquietante es que menos del 2% de las plazas autorizadas actualmente son temporales; es decir, solo esas 14 casas perderán su licencia pronto. Y aunque tengan permiso hoy, el 24% se encuentra en áreas donde no deberían operar. ¡Increíble! Pero esto no termina aquí; Fidalgo asegura que este movimiento marca el inicio del “decrecimiento progresivo” ante la amenaza constante del aumento descontrolado del turismo.
A medida que esta medida avanza hacia la junta de gobierno y luego al pleno en febrero, los ciudadanos debemos estar atentos a lo que viene después. Tras su aprobación definitiva habrá un plazo para presentar alegaciones; ¿quién se atreverá a hacer ruido?
Pese a las críticas opositoras, Fidalgo defendió su postura como una decisión valiente. Asegura tener una hoja de ruta clara frente al aumento encubierto del turismo: «No somos rápidos pero somos implacables». Mientras tanto, nos enfrentamos al reto inminente del alquiler ilegal; dos inspectores están trabajando para atajar este problema junto al Ajuntament.
No olvidemos que hace dos legislaturas fue prohibido alquilar estos inmuebles en edificios plurifamiliares; una acción tildada como irresponsable por algunos partidos entonces. Entre 2015 y 2023 las licencias aumentaron un asombroso 165%, pero sigue habiendo voces disidentes sobre si esto afecta realmente a los precios habitacionales.
Sobre todo esto recae la crítica directa hacia Iago Negueruela, secretario general socialista local quien denunció esta situación desde un piso turístico ilegal: “¿De dónde salió ese dinero?”, cuestionó Fidalgo sobre su alquiler.»>El futuro está claro: necesitamos soluciones reales ante esta problemática creciente o seremos nosotros quienes terminemos perdiendo nuestra esencia como comunidad.

