En el corazón de Calvià, un hombre nacido en la República Checa ha visto cómo su historia delictiva lo lleva a enfrentarse a una dura realidad. Tras ser juzgado en Palma, ha aceptado una condena de tres años y medio de cárcel por varios robos en habitaciones de hoteles durante el año 2023. Lo curioso es que este individuo ya estaba tras las rejas por otros asuntos, así que no le quedó más remedio que admitir su culpabilidad.
Robos con modus operandi repetitivo
El primer golpe lo dio el 16 de septiembre, cuando se coló en un hotel de Peguera entre las 19:00 y las 21:30 horas. Usando su astucia, accedió al pasillo y se deslizó hasta la ventana de la habitación 712, donde despojó a una turista de su caja fuerte. En ella guardaba no solo dinero, sino también recuerdos valiosos, como una cruz que le había regalado su padre.
Pero esto no terminó ahí. Apenas seis días después, se desplazó a Magaluf para repetir la jugada en la habitación 221. Aquí encontró 200 euros y 1000 coronas noruegas. La acción era casi rutinaria para él, como si estuviera realizando un trabajo normal. El último episodio tuvo lugar el 19 de octubre, esta vez en Palmanova; otra vez trepó por la pared y entró sin ningún tipo de compasión para llevarse dinero en efectivo, un iPhone y un reloj.
Poco tiempo después, los agentes de la Guardia Civil lograron darle caza. La jueza dictó sentencia justo después del acuerdo alcanzado entre su abogada y el Ministerio Fiscal durante la vista oral celebrada en Vía Alemania.

