En una jornada marcada por las declaraciones sorprendentes, Donald Trump, el polémico presidente de Estados Unidos, ha afirmado este domingo que se siente «absuelto» de cualquier conexión con los crímenes del fallecido Jeffrey Epstein. ¿Y cómo lo sabe? Según él, gracias a la nueva remesa de documentos desclasificados que han salido a la luz. Para Trump, esta información no solo le libra de toda sospecha, sino que contradice las expectativas de la llamada izquierda radical.
“A mí me ha dicho gente muy importante que no solo me absuelven”, comentó el presidente con su habitual tono desafiante. Y es que su relación con Epstein ha sido un tema candente durante más de 20 años. A pesar de ello, parece decidido a distanciarse del oscuro legado del empresario condenado por prostitución y abusos a menores.
Una acusación al aire y un juego político
No contento con desmarcarse del escándalo, Trump también lanzó dardos hacia el periodista Michael Wolff, quien ha escrito varios libros críticos sobre él. En sus palabras, Wolff sería parte de una conspiración para dañarle políticamente junto a Epstein. “Querían hacerme daño, políticamente hablando”, insistió Trump. Mientras tanto, el Departamento de Justicia continúa publicando millones de páginas relacionadas con Epstein en virtud de una Ley de Transparencia aprobada hace poco. Este nuevo material incluye miles de vídeos e imágenes que podrían dar mucho que hablar.

