El entrenador del Levante, Luís Castro, salió a rueda de prensa tras el empate sin goles ante el Atlético de Madrid con un gesto claro en su rostro. No estaba satisfecho, y no es para menos. «Hemos merecido más con la segunda parte que hemos hecho», afirmó con esa sinceridad que lo caracteriza. Sin embargo, no dejó pasar la oportunidad de señalar que el primer tiempo había dejado mucho que desear.
Una noche complicada pero esperanzadora
La preocupación se hizo presente cuando Matías Moreno tuvo que abandonar el campo debido a un fuerte golpe en la cabeza. Pero tranquilos, porque el propio entrenador nos tranquilizó: «Matías está con un pequeño dolor de cabeza, pero está controlado. Por protocolo va al hospital para hacerse unas pruebas». Esas palabras son las que necesitamos escuchar en momentos así.
Sobre el juego, Castro reflexionó: «La importancia del empate fue para ambos equipos. En la primera mitad defendimos bien, aunque no hicimos lo que queríamos; en cambio, en la segunda sí logramos lo que buscábamos». Aún así, se mostró crítico consigo mismo y sus jugadores al decir: «No puedo estar contento con un punto porque esa no es mi ambición».
A pesar de los esfuerzos y los buenos momentos mostrados por su equipo en la segunda parte, Luís dejó claro que hay margen para mejorar. Habló sobre la ausencia de Kervin Arriaga como una decisión táctica y no como un castigo hacia Etta Eyong por llegar tarde a los entrenamientos: «No es un castigo; ha sido cuestión de estrategia».
En cuanto al rival y su portero Oblak, destacó su actuación pero insistió en que habían sido muy ofensivos durante todo el partido. Para cerrar su intervención, valoró positivamente a Ryan: «Ha hecho un gran partido y eso me gusta mucho». Así concluyó una jornada intensa llena de altibajos donde el Levante mostró carácter y determinación; ahora toca seguir adelante.

